domingo, 1 de febrero de 2009

Raul Luis Castillo (Tamarindo, 1934)


Raúl Luis Castillo
(Tamarindo, Ciego de Ávila, 30.06.1934)
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Poeta y narrador.

Creador de los heterónimos Andrés Gaspar Rojas, Pastor Urrutia Moreno, Gil Toribio y José Vicente Mármol, entre otros.

Ha publicado ocho poemarios, cuadernos y libros, entre los que figuran:

La serena lámpara (1981)
El resplandor de la panadería (1982)
El Cazador (Premio Nacional de la Crítica, 1986)
El reino de la invención (1991)
El sitio existe, es hermoso (2006)

De próxima aparición "Naufragios", por Ediciones Unión.

( Dirección de correo electrónico: giltoribio@cubarte.cult.cu )


TROPELIAS ABORDO

...............................................................................para Francis Sánchez e Ileana Álvarez

En la sórdida intimidad el gallo canta
esquelas que estucan el acertijo
de los florones de Venecia;
troquelado el marfil vocea
claveteados delfines en la negrura
de la noche que se ennoblece
de estrellas, atraviesa la calle
sin embargo el mantón cotejado
por laq diablura de los conejos
embalsamados en pólvora. Totem
crispado en salmuera, tostadas
mieles en la vasija de ámbar,
redondel del cuadrado de la cuaderna
del navío zumbón, aterciopelado
el fustete andarín, caprichoso,
desalmado el cornetín fenicio
que atolondran los gatillos
del caballo trotón, vuélvete
a la esquina, camina sin consuelo,
atraviesa los topacios ardientes
de la escritura, no bailes,
la danza es mazorquera,
sonriente de las vestiduras
del salmón, estrújate,
anda rápido porque el gallo
canta a medianoche
y en la tumba de Orfeo cantan ruiseñores.


NO TARDEN EN LLEGAR

.........................................................para Abelón, Raúl y Tonito
.........................................................(en el país de los sueños)

El escándalo del amanecer enardecía
los frutos de Occidente, y el entrecruzado
volvía el rostro para verlos sonreír.
¡Ah, las gloriosas palomas en las alamedas!
Fragor de ausencia en la columna dórica,
en los espejos cóncavos, en los enrejados.

Octubre es el mes de los huracanes
en estas playas silenciosas,
hijos míos ausentes,
y por el rostro surcado de arrugas
corre una lágrima, pasa la sombra
de un gran pájaro al atardecer.

¡Volved, volved a reír, muchachos
en las arboledas espaciosas
y en los ríos profundos del corazón!

La aurora es un manantial de agua pura,
y la llanura se dilata con la armonía
de las cosechas.

¡Volved, volved temprano, no tarden en llegar!


LENTO ASALTO

El colibrí se esconde de la gallinaza
porque el cochinillo baila apurado
el pasodoble que se esquifa
en los prados de su consulado.
No hay holgura en el desenfado
del caballito de mar,
su calado es profundo en la murga
que bailotea atrevidamente
por los costados del almizcle.
La tozudez del calcañal es impropia
de los maldonados aguardientes,
se encoge para despistar
a los cerdos ataviados
con gladiolos de Macedonia.
Atrévete a consultar a la esfinge
sino te apropias del bailongo
porque la enredadera conversa
con los patizambos de la danza.
Más allá de las singladuras
la barcaza deriva a barlovento,
escóndete de los sargazos
que se deslizan hacia el Poniente.
Baila, baila a sotavento
que la murga se arrepiente
de los desconfiados acantilados.


del libro heterónimo PASTOR URRUTIA MORENO
PALIMPSESTO

........................................................ para Baltasar Hernández

Te devuelvo el apócrifo vinillo
Griego como ese mar que tengo enfrente;
La sardina enlutada, grave el diente,
Enrojecido el áspero cuchillo.

Jubiloso el rumor del que trabaja
En silencio, resigno la ironía
Populosa en la torpe melodía,
La máscara te cubre la mortaja.

Podrás amontonar la enciclopedia
Vasta y superflua de quien lleva prisa
De eternidad para su demopedia.

Levanta a la soberbia un monumento
De sacro horror..(la mueca y la sonrisa)
Tú, el pendenciero vástago del cuento.


AH, MARAVILLA, EL ROSTRO AMADO VUELVE

.................................................................para Mercedes Torralba

No es el rostro la cara que nos mira
Con estupor en la imborrable Noche
Como si cancelara con la noche
El Rostro. Es de la cara que nos mira

El enigma del extraño desvelo.
Y cubre de pavor al rostro amado
La niebla del misterio: el rostro amado
En la tenacidad de su desvelo.

Ah, maravilla, el rostro amado vuelve
Y no la Cara que nos mira. Vuelve
Ciego del esplendor de lo inefable.

El enigma es vencido por la Muerte
Que grave el Rostro lleva con la muerte
A la cara fugaz de lo inefable.


QUE EL OLVIDA SILENCIA

En la pavorosa noche de tus ojos parpadearon estrellas,
................................... constelaciones y galaxias desaparecidas.
Tú has visto desplomarse ese firmamento inmortal.
Un niño sobre la hierba has visto correr, caer y levantarse,
............................................. reír, atravesar un prado a un hombre, y no volver;
.......... y has sentido ( has querido sentir ) la humedad en tus ojos.
Tú no cantarías el recuerdo de una mujer ( he dicho ) sino
...................................la huella que su amor dejó sobre tu alma.
En tu oído ( que el olvido silencia ) resonaron el estruendo
.................................................de las tormentas y los sordos rumores de la tierra.
La brisa del atardecer, un vago perfume, el vuelo súbito
........................................................de una abeja, rozaron tu boca que la tierra enmudece..
Tus lívidas manos tocaron las regiones sagradas
.....y edificaron….y devastaron.
Tus pies atravesaron páramos y montañas, hipogeos y
................................................laberintos, la cegadora Luz y el horror de la Noche.
Tu cuerpo cruzó como un destello sobre fugaces
..........cabalgaduras.
Tu rostro mira desde la vigilia y el sueño, el crepúsculo
..........y las tinieblas.
Y en la pavorosa noche de tus ojos eres un viajero perdido.


1 comentario:

chema dijo...

Hace tiempo que no leía poemas de Raúl Luis.
Me gustó mucho "El resplandor de la panadería" y "El cazador", dos libros que me dejé en Cuba y no he podido recuperar.
Buen poeta, con muy buen dominio de las formas tradicionales. Veo que su poesía ha derivado un poco hacia lo lezamiano.